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Todo lo que tienes que saber antes de patentar un invento: primeros pasos

Antes de patentar un invento primero se tiene que pulir la idea por completo. Con esto nos referimos a que el concepto se debe ajustar hasta que no tenga fallos. 

Por eso, es importante tomarse el tiempo necesario para plantear el problema y la solución. 

Muchas veces los inventores tienen varias ideas pero no saben a ciencia cierta por cuál de ellas empezar. 

Por eso preparamos esta guía para ayudarte a dar los primeros pasos.

 

El paso previo a patentar un invento

Primero debes pensar, analizar, estudiar y comprender la idea que te ha surgido. Para ello puedes pensar en cuatro aspectos claves. Además estos ítems también te servirán como filtro en el caso que tengas varias ideas y no sepas por cuál de ellas comenzar. 

Primero debes pensar en el “Qué”. 

Es decir que debes encontrar un problema y su posterior solución. Cualquier invento o idea tiene que resolver la pregunta “¿Qué problema soluciona?”. 

Ten en cuenta que tiene que ser un problema y no varios. Siempre existe un problema principal de los cuáles pueden surgir algunos secundarios. Luego piensa en el “Cuánto”. 

Con esto nos referimos a la magnitud del problema. Es decir, como de esencial es tenerlo, cómo de importante era antes y cómo después

Además debes pensar cuánto depende el usuario/objetivo de tenerlo o no. Una vez planteados el qué y el cuánto debemos pensar en el quién. 

Piensa en quienes tienen ese problema que nuestra idea puede solucionar. Es fundamental saber quiénes necesitan de nuestra invención para poder solucionarlo. Además debes pensar en algún grupo más específico, no en un grupo genérico. 

Por ejemplo, evita pensar en que tu idea puede solucionarle un problema a los hombres de entre 30 y 40 años. Piensa en hombres de entre 30 y 40 años, divorciados o separados, con hijos menores de 5 años que están dando sus primeros pasos en la escolaridad. 

Luego, pero no menos importante, se debe pensar en “Cuántos”. Piensa en cuántos individuos, de los que ya seleccionaste en el grupo anterior, identifican el problema y la solución. 

No debemos olvidarnos del contacto con el sector. Este aspecto es fundamental ya que cuanto más relación tengas tú con el sector de tu invención, mejor resultará la idea e incluso hasta podría evolucionar. 

Es importante que busques la manera de relacionarte con gente que conoces en ese sector. Piensa en tu idea y en el mejor mercado posible para ella

Ahora piensa en los contactos que tengas en el trabajo, en amigos, conocidos, familiares, o cualquier tipo de persona que tenga más conexiones que tú para desarrollar la idea. 

De acuerdo al nivel de desarrollo la pregunta que debes hacerte es: “En función de mis capacidades ¿Cómo de fácil es hacer un prototipo de mi idea?”.

Esto deriva de manera directa en el proceso de fabricación. Piensa en el proceso de desarrollo y fabricación final. 

Luego tómate el tiempo necesario para determinar si para fabricar la idea en masa se requiere una nueva tecnología, o el desarrollo de un nuevo material. 

Como ya hemos visto, tanto la cantidad de piezas como el proceso de fabricación inciden de manera directa en el costo de la patente

Esto es algo que debes considerar si quieres vender o licenciar la misma.

Para llegar a un objetivo difícil no debes dejar nada al azar. Tampoco debes dejar latente una segunda opción. Cualquier puerta abierta puede generar dudas y entorpecer el proceso. 

Al contrario de lo que se cree comúnmente, cuanto más concreto es el sector o el objetivo, se tiene más capacidad de llegar a él y de triunfar al final del camino. 

Además cuanto mayor sea la necesidad en ese sector concreto, mejor será la idea. 

La Navaja de Ockham: de qué se trata

Además resulta interesante hablar de la Navaja de Ockham, también conocida como la ley de la parsimonia. 

Se trata de un principio de resolución de problemas que sirve como modelo mental. Esta herramienta filosófica se utiliza para eliminar opciones improbables en una situación dada. 

La navaja de Ockham afirma que la solución más simple es la correcta. “Pluralitas non est ponenda sine necessitate”, es decir: “las cosas esenciales no se deben multiplicar”. 

Si algo es sencillo pero funciona, no hace falta complicarlo

Basándonos en este concepto podemos indicar que cuanto más sencilla sea la ejecución, menos elementos y menos mecanismos tenga, la idea tendrá más posibilidades de ser rentable en el futuro. 

Se deben buscar soluciones sencillas a un problema. De esta manera resulta crucial centrarse en lo que funciona teniendo en cuenta su esencia. 

Un ejemplo claro: piensa que tienes dos soluciones para un mismo problema. Ahora considera ambas soluciones. La correcta será la más simple y sencilla. 

Puede parecerte bastante trivial, pero en realidad este concepto es fundamental para la construcción de modelos. 

 

patentar idea

Tengo una idea ¿Y ahora qué hago?

Esta es una de las preguntas más escuchadas. Lo cierto es que, como ya mencionamos anteriormente, antes de patentar un invento se deben lograr y pulir algunas cuestiones. 

Tan rápido como nos ha surgido la idea, surgen dudas y preguntas sobre ella. “¿Qué hago?”, “¿Cómo puede sacar dinero de mi idea?”, “¿Cómo hago para que no me la roben?”… 

Antes de nada tranquilízate y piensa que todas las preguntas tienen respuesta. 

Para ello, en La Fábrica de Inventos contamos con un equipo de profesionales que puede ayudarte a recorrer este camino de la mejor manera. 

Te recomendamos que pinches aquí para ponerte en contacto con nosotros. Esperamos con ansias tus consultas.

Desde el año 2013 en La Fábrica de Inventos trabajamos en el desarrollo, patentado y comercialización de invento. 

Nuestros profesionales cubren las fases de desarrollo, patentado y contacto con empresas, para así poder vender o licenciar tu patente.

Además, dentro del equipo, contamos con ingenieros mecánicos, de diseño industrial, electrónicos, de organización industrial, agentes de la propiedad industrial y asesores comerciales.

Nuestro objetivo principal es lograr que tus ideas despeguen. Además nuestra misión ha sido, y seguirá siendo, la de prestar servicio a todos vosotros, inventores y empresas, que queráis desarrollar un nuevo invento.

Como mencionamos, nuestro objetivo es que tu invento llegue al mercado. Nuestro interés reside en que te conviertas en un inventor reconocido y que tus ideas te generen un beneficio económico.

Ahora bien, volvamos al tema que nos compete: ¿Qué se hace con la idea?

Si tienes una idea para mejorar un utensilio doméstico, para crear un accesorio revolucionario para el móvil, para crear un nuevo producto o para desarrollar una nueva tecnología, te recomendamos que te pongas en contacto con nosotros.

Podríamos resumir los pasos de la siguiente manera: 

– Crea un diseño de tu producto o Invento

– Haz un prototipo de tu invento

– Patenta tu invento

– Vende tu producto

Diseño del producto o invento

Esta etapa consiste en varias fases, y todas son muy importantes. 

La primera de ellas es la fase conceptual. Este es uno de los momentos más creativos de todo el proceso

Además en esta instancia no se tiene en cuenta la normativa, lo único que importa es liberar la mente. 

Al olvidarnos de las normas, reglas, leyes y todo lo relacionado a lo jurídico, la mente se libera de tal manera que provoca un sinfín de buenas ideas. 

Luego pasaremos a la fase de normativa en donde se realizarán cálculos más o menos generales. 

Siempre se va de lo mayor a lo específico. Nosotros te podemos ayudar y acompañar durante todo el proceso.

Si bien debemos pensar en cálculos, números, modelos 3D, infografías y memorias, es importante no perder el foco en el camino y mantener la creatividad siempre a flote. 

En esta etapa es importante tener en cuenta cada parte del producto, por más pequeña que sea. 

Como vimos, las etapas principales son el diseño conceptual y el diseño industrial. Son las etapas más intangibles del producto o idea. Muchas veces esto puede generar ansiedad, pero no te preocupes que al final se logran excelentes resultados. 

Durante estas etapas la idea solo vive en papel o en forma de datos. 

Por eso, resulta difícil hacerse una idea del tamaño, proporciones o uso del producto. Como se trata de las etapas más tempranas del diseño no se puede desarrollar un prototipo debido a sus costos. 

Además el producto como tal, a esta altura, no está completamente definido. 

Lo ideal, y lo más recomendado, para estos casos es disponer de una máquina de prototipado rápido o de impresión 3D. 

Sin embargo, es posible que no se disponga aún de modelos 3D y de que el costo de la realización de la maqueta sea demasiado alto para lo que se quiere realizar.

Por eso queremos darte tranquilidad, ya que para la creación de maquetas en las etapas tempranas del desarrollo de un producto existen alternativas. 

Sin embargo, estas no sustituyen al prototipo, sólo nos ayudan a comprender el producto y comprobar ciertas cosas.

Te recomendamos que leas nuestra guía “Trucos para diseñar” ya que contiene todos los secretos necesarios para no fallar en el proceso. 

 

diseño producto

Momento del prototipo

Los prototipos no son los productos finales. Por ello no es necesario realizar un prototipo perfecto, ni estéticamente llamativo pero sí funcional. 

Un prototipo es una simulación del producto final. Su objetivo es probar su funcionalidad y viabilidad. 

Gracias a ellos podemos recolectar una gran cantidad de información sobre la interacción de los usuarios. Además son de mucha ayuda a la hora de descubrir mejoras e innovaciones que pueden hacer nuestro proyecto aún mejor.

Nos permiten tocar el producto, ver cómo funciona y descubrir detalles que normalmente en el ordenador o en el papel no podemos experimentar.

Se trata de una etapa fundamental, no solo para el diseño del producto sino también para la economía del proyecto

Realizar un prototipo permite minimizar los riesgos y ahorrar dinero en un futuro. No es lo mismo tener que rehacer un prototipo a tener que realizar otro molde desde cero. 

Se trata de una herramienta crucial para validar la idea antes de meterse de lleno en la fase de fabricación, donde las inversiones son mucho mayores.

¿Sabías que un prototipo puede aumentar el valor del Registro de Patentes y Marcas? Este dato denota su importancia.

Si quieres más información acerca de los prototipos, sus beneficios, pasos, requerimientos y etapas, te recomendamos que pinches aquí

Patenta tu invento

Es la única manera de proteger la idea contra robos y plagios. La patente nos garantiza el derecho de protección sobre la idea o producto

De esta manera, como dueños de la misma podemos hacer uso de ella y explotarla comercialmente.

Pero lo más importante: gracias a la patente excluimos a terceros del proceso de desarrollo, fabricación y comercialización de la idea. 

Una patente es un conjunto de derechos concedidos por un Estado al inventor de un producto. 

Dicha patente protege al titular de la idea para que ese nuevo objeto, servicio, tecnología o producto no se pueda producir, usar ni distribuir con fines comerciales. 

Sin embargo, un aspecto clave es conocer que se puede patentar. Lo primero que tienes que saber es que según la legislación española no todo es patentable. 

Para poder patentar un invento el mismo tiene que cumplir una serie de requisitos fundamentales:

– Tiene que ser totalmente nuevo en el mundo y sin previa divulgación. De esta manera cumple con el requisito de novedad.

– No tiene que ser abstracta. Tiene que tener una aplicación industrial y además tiene que poder llevarse a cabo. Es decir, que debe ser físicamente posible fabricar o que se pueda explotar comercialmente.

– Además debe ser un invento no obvio para un experto en la tecnología correspondiente. Es decir, que no esté basada en algo obvio que cualquier persona podría inventar. 

Al patentar un invento debemos tener muy claro algunas cuestiones clave. Para ello te recomendamos leas nuestra guía “¿Cómo patentar una idea? ¿Sabías que hay 6 formas de hacerlo?”. 

Si quieres más información sobre los pasos para patentar un invento, te recomendamos que pinches aquí.

Conclusiones

Como vimos al patentar un invento nos aseguramos de adquirir derechos, beneficios y licencias que nos permiten explotar al máximo nuestra creación. La creatividad es la gran protagonista del proceso. Por eso, desde La Fábrica de Inventos podemos ayudarte a convertir tu idea en algo físico, tangible y útil. 

El punto de partida para patentar un invento es hacer algo. Lo importante es pasar a la acción y contar con el apoyo de especialistas para desarrollar y explotar al máximo la creación. 

Estaremos encantados de recibir tus consultas, dudas y preguntas. Para ponerte en contacto con nuestro equipo de expertos solo tienes que pinchar aquí

A nombre de quién pongo la patente

 

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Resumen
Todo lo que tienes que saber antes de patentar un invento: primeros pasos
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Todo lo que tienes que saber antes de patentar un invento: primeros pasos
Descripción
Patentar un invento no es el primer paso del proceso. Si tienes una idea pero no sabes por dónde comenzar, lee esta guía especial.
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La Fábrica de Inventos
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